LO QUE SIENTE EL ALMA
CREADORES DE UNA NUEVA HUMANIDAD
CREADORES DE UNA NUEVA HUMANIDAD
Creemos una humanidad donde el amor y el respeto sea nuestra bandera, donde la empatía esté por encima del juicio de valor, donde no existan los recelos y la desconfianza.
Cuando nuestras creaciones hacen daño, nos lo hacemos a nosotros mismos. Esto ha de calar en nuestra mente y para ello hemos de comprender que la humanidad no está formada desde la separación y el individualismo. La humanidad es humanidad desde la unión.
Soltemos ya el juicio de valor que tanto nos separa, seamos transparentes y no pretendamos imponer nuestra verdad. La escucha de corazón nos acerca, la escucha tensa a la espera de entrar en guerra nos separa.
Si nosotros creyésemos en nosotros mismos y fuésemos capaces a través de nuestro propio sentir personal de discernir las cosas, seriamos dueños del mundo y generadores del mismo.
Empecemos por aprender a sentir lo que se acopla como un traje a nuestra esencia, aquello que nos eleva el ánimo, aquello que nos hace brillar, aquello que nos da ilusión. El aprender a sentir desde lo más profundo de nuestro ser, nos hace creadores de una nueva humanidad a la que no le tienen que decir qué vestir, qué ropa usar, y qué hacer para sentirse feliz.
Un ser humano que sabe lo que quiere y lo experimenta, no puede ser vestido por su madre o padre, se viste solo y se siente feliz.
Un ser humano que siente, se crea las experiencias que lo hacen feliz, y un ser humano feliz contagia el virus de la felicidad.
Creemos experiencias contagiosas que aporten vida, felicidad, hermandad, empatía, y solidaridad.
Creemos una nueva humanidad que sepa sentir y que sepa lo que quiere, con la capacidad de ver al otro y aceptar su sentir.
Felices creaciones.
LA EXPERIENCIA DE LLEGAR A UNO MISMO
La experimentación de la vida tiene como objetivo el
autoconocimiento personal.
Saber
lo que demanda el alma, dar salida a esa demanda y por último crearlo, es un
objetivo de amor.
Hemos
de reconocer a todo ser humano y bendecir su existencia. También necesitamos
límites en nuestras relaciones, cuando las mismas están adulteradas por
creencias ausentes de Paz y Alegría, generadas por nosotros mismos. Un día, no
necesitaremos límites, ni corazas, ni rechazos, ni castigos, ni insultos, ni
dolor.
Un
día nos encontraremos desde la desnudez en la que se encuentran dos niños en los que,
aún no han calado en ellos, las creencias ausentes de Paz y Alegría. Un día
celebraremos que todos somos uno y no necesitaremos nada. Un día celebraremos
el encuentro con el otro, pero ese día se producirá cuando cada uno de nosotros
conectemos con nuestro interior, con nuestra alma.
Este nuevo año que acaba de comenzar será y lo crearemos a nuestra voluntad. Y
para que esto ocurra, necesitamos presencia personal, escucha, empatía, amor,
límites y confianza total en uno mismo. Además de discernimiento cuando
aparezca lo no deseado, impulsor siempre de lo deseado.
Todo
saldrá a la medida justa de la experiencia que cada uno necesita para llegar a
uno mismo.
Buen
viaje de vida.
-
Cuando proyectamos en Dios el rol de padre educador, obtenemos un Dios que juzga, recompensa, o castiga. Cuando consideramos a Dios como un ...
-
Puede que muchos vivamos en una lucha constante para agradar a nuestro programa mental, ese programa mental que hace que vertamos cantidades...
-
¿QUÍEN SOY YO? Esta es la pregunta y me atrevo a decir que la verdadera respuesta no va a salir de la mente. La respuesta tiene otras ví...