DISEÑA TU VIDA EN GRANDE


Si el amor es alimento para el alma y felicidad para el cuerpo, ¿nos estamos focalizando hacia el amor?

Si el miedo camina por el sendero del sobrevivir, que no el vivir, ¿es él, el que ha de gobernarnos?

Me pregunto también, cuantos años llevamos sobreviviendo, en lugar de viviendo.

Siendo conscientes de que el amor nos hace volar, ¿por qué decidimos ir a gatas?

Vivir con la creencia de que alguien nos tiene que salvar, ¿no es delegar el poder personal en otros?

Vivir o sobrevivir, dejándose llevar por la mayoría, ¿es asumir poder?

Atendiendo a estas preguntas, he de decir: sin confianza personal no hay vida, sin confianza personal alguien tendrá que tomar decisiones por ti, sin confianza personal solo sobrevives.

Una confianza personal alta se alinea con la intuición, y fluye por campos poco explorados por el ser humano. Nos educamos los unos a los otros para adquirir conceptos, conocimientos y procedimientos, pero no nos educamos para conocernos, para conocer que es un ser humano.

Si consideramos que un ser humano solo es un cuerpo dotado de un cerebro, estamos limitando lo que somos.

Si vivimos sin confianza personal y al mismo tiempo delegando esa confianza fuera, tendremos que asumir y hacer lo que venga de fuera.

Desde el amor a uno mismo y a los demás hemos de adquirir la autoconfianza, y dejar de mirarnos como seres pequeños y limitados. Hemos de bloquear los mensajes exteriores que nos llegan para decirnos que somos poca cosa. Y al mismo tiempo, hemos de crear un pensamiento amoroso hacia uno mismo, que nos haga volar por la vida.

Con mensajes limitantes bloqueamos nuestro ser. Ahora toca enviar mensajes constantes de autoamor y autoconfianza que nos hagan sentir lo que somos, seres ilimitados.

Generemos un aura personal que filtre y convierta todo lo que llega a nosotros en amor. Todo mensaje, toda acción, transformémosla en alimento de amor.

Con tu poder ilimitado genera la vida, genera tu vida y se el protagonista de la misma. Limita los mensajes exteriores de desánimo y ábrete a mensajes personales,  interiores e ilimitados.

DISEÑA TU VIDA

 


LA VERDAD DE CADA SER HUMANO



Hoy escribo sobre lo que siento sobre la verdad.

Si cada ser humano se aferra a una verdad personal, creída y no generada desde la comunión entre el corazón y la mente, podemos caer en el absolutismo y en la intransigencia.

Hay muchas verdades, pero para mí, la más potente en la vida, es aquella que se genera desde el amor entre lo que pienso y lo que siento.

Necesitamos sabiduría de corazón para vivir ahora y siempre.

Necesitamos de humildad, comunicación y escucha.

Necesitamos dar lo mejor de cada uno de nosotros para vivir.

No permitamos que el miedo gobierne nuestro día a día y hagamos que la ilusión, la emoción, la empatía y sobre todo el amor sean los impulsores de nuestro actos y vivencias.

No hagamos dogmas de nuestra verdad, la verdad personal de cada uno es aquella que quizá solo le sirve a uno mismo. Intentemos ser conscientes de lo bonito que puede ser compartirla, sin pretensión ninguna. 

Mi verdad. Es aquella que me hace vivir cada día, y es la que me lleva a experimentar la vida. Mi vida.

Solo desde el compartir sin expectativas hay crecimiento. Es muy bonito compartir verdades, respetando y aceptando las verdades de cada ser humano, sin ningún juicio de valor.

Tu y yo somos los protagonistas personales de la vida. Podemos aprovechar este caminar por el planeta Tierra para como niños aprender a sentir. Sentir aquello que demanda nuestro Ser. Pues en mi consideración el Ser de cada persona demanda la experiencia necesaria para vivir la vida.  

Mírate con amor y bendice la experiencia que estás viviendo. Es muy posible que la hayas elegido. Toda experiencia es válida, toda verdad personal es válida mientras te sirva. Pero como todo en la vida, todo es cambiante, y las verdades son cambiantes. No vale la pena aferrarse en exceso a algo que dentro de un tiempo ya no sirva. Ese pantalón que tanto hemos querido y que después de un tiempo ya no nos sirve por el motivo que sea.

Ahora tenemos la oportunidad de observar que hacemos con nuestra verdad a la hora de estar con otros seres humanos. Y además, sentir que le pasa a nuestra verdad cuando no coincide con la verdad de otro u otros.

Experimentemos y que uno de nuestro propósitos sea:

¡Qué la verdad personal no ciegue el camino del amor!

Felices experiencias de vida.


CONVERSACIONES DE DOS AMIGOS EN CRECIMIENTO PERSONAL


Reflexiones entre Juan y Tomás

 Juan: ¿Qué hemos de pensar ahora? 

Tomás: ¿Y tu qué sientes que has de pensar?

Juan: No sé, en estos momentos estoy muy confuso. Me voy a explicar: según lo que estamos viviendo hay que hacer todo lo que las autoridades nos demandan. Y la verdad es que yo tengo dudas, pero al mismo tiempo, cuando busco información solo encuentro el mismo mensaje. Parece como si no existiese ninguna realidad más. 

Tomás: Quizá puedas crear tu propia realidad y desde tu más íntimo sentir, discernir cual es el mensaje para ti, ¿no?

Juan: Quizá sí, el tema es que yo siento diferente a lo que aparentemente dice la mayoría.

Tomás: ¿Y consideras que eso es malo?

Juan: Quizá no. Si que es verdad que estoy bendiciendo las decisiones personales de cada uno. Y al mismo tiempo me preocupa la no aceptación por parte de los otros de lo que yo decida y haga.

Tomás: ¡A vale, hablamos de aceptación!. La aceptación es el gran problema que todos tenemos. Nosotros hacemos muchas cosas para ser aceptados por los demás. Y esto tiene su raíz en que desde pequeños hemos buscado la aceptación como aquel que mendiga amor. Pues cuando no haciamos aquello que demandaban padres o profesores muchas veces nos retiraban el afecto, el amor e incluso nos castigaban. Así pues, ahora en la toma de decisiones personales hay que ver al niño que fuiste y ver como actuaba para ganar el afecto del otro. Así podrás saber un poco más de ti y de cómo tomas tus decisiones.

Juan: Es verdad, he de reconocer que mis decisiones siempre van tomadas para ganarme la aceptación de los otros.

Tomás: ¡Eureka!, pues ahí está la clave en la toma de decisiones que sientas y que no vayan acorde con lo que dicen otros, o lo que dicen las autoridades.

Juan: Ahora siento que desde el máximo respeto a los demás y sus posibles juicios he de hacer aquello que vaya acorde con mi sentir, aquello que vaya acorde con mi intuición y que el cerebro y sus programas me pueden automanipular para que haga cosas que no siento.

Tomás: Grande amigo.

Juan: Igual hacer lo que siento me trae algún problema.

Tomás: Seguro y más si no va alineado con los intereses de otros, pero es la forma de no autoengañarte en la busqueda de ser aceptado.

Juan: Gracias amigo, esta conversación me ayuda a conocerme mejor y tomar decisiones conscientes y alineadas conmigo.

Tomás: Gracias a ti amigo. De esta experiencia todos estamos aprendiendo y el fin último es reconocernos sin juicio. 

Confía en tu sentir, no dudes. Las dudas y la falta de confianza no esta alineada con la divinidad de cada ser humano.

Felices decisiones conscientes.